Parece que ya se acabó lo que se daba en Venecia. Han sido dos días bastante completos, saliendo sobre las diez menos cuarto del albergue y llegando sobre las siete de la tarde…

Ayer empecé yendo a la plaza de San Marcos, que es de lo más conocido de Venecia. No la vi en todo su esplendor porque están de obras, pero aún así impresiona. Cuando llegué aún era temprano y ya estaba llena de gente. Por lo visto es my normal hacerse fotos con las palomas en esa plaza, y como esas ratas del aire lo deben saber la plaza está llena porque siempre hay gente echándoles comida. Hay un fotógrafo que se dedica a hacer las típicas fotos a parejitas y lo que hace para que las palomas se les peguen a los fotografiados es echar algo de alpiste al suelo y otro poco a los interesados por encima, así se asegura de que habrá palomas en la foto.

En la plaza de San Marcos

En la plaza de San Marcos

Plaza de San Marcos

Plaza de San Marcos

La plaza también está llena de cafeterías pijas en las que tienen hasta orquesta…

Cafeterías en la plaza de San Marcos

Cafeterías en la plaza de San Marcos

Y otra cosa que me llamó la atención es la cantidad de puestos callejeros vendendo máscaras y cuadros que había alrededor de toda la plaza, especialmente en la parte que daba al agua:

Aquí sólo se ven unos pocos, pero había muchísimos más

Aquí sólo se ven unos pocos, pero había muchísimos más

Otra de las cosas que por lo visto no hay que perderse es el puente del Rialto, que es esto:

Rialto

Rialto

Y desde ahí arriba lo que se ve es más o menos esto de aquí:

Vistas desde el puente de Rialto

Vistas desde el puente de Rialto

Al margen de lo típico lo normal en esta ciudad es estar siempre perdido. Una vez que empiezas a callejear es imposible que sepas dónde estás al cabo de diez minutos. En la parte del centro lo han hecho bien y han colocado en muchas calles carteles que te indican la dirección para ir a la plaza de San Marcos, al Rialto, a la plaza de Roma y a la estación de trenes, y dependiendo de dónde estés también hay algunas indicaciones para llegar al vaporetto más cercano. Vamos, que aunque vayas sin mapa sabiendo leer al menos sabrás en qué dirección vas.

Lo que me ha resultado curioso es que en cuanto te sales una calle del recorrido marcado te encuentras casi solo y puedes ver lo que no sale en las guías, que son calles muy estrechas o simplemente plazas de barrios que no están todo lo cuidadas que podrían estar:

Callejón

Callejón

Una plaza perdida

Una plaza perdida

Al margen de esta parte de Venecia que no se suele ver sí es cierto que la gran mayoría si está cuidada y se ve lo que se espera, que son góndolas, puentes y canales…

Un canal con su puente

Góndola

Góndola

Como a pesar de la paliza de andar no he llegado muy tarde al albergue me he entretenido en retocar unas cuantas fotos para ir practicando un poco, porque he pensado que ya que tengo el piso de Madrid en plan minimalista (no hay NADA colgado en las paredes) podría seleccionar algunas fotos de las que he hecho en el viaje y colgarlas para que al menos haya algo…

Barca

Barca

Tiendas de máscaras

Tiendas de máscaras

Vistas desde el puente junto a la estación de trenes

Vistas desde el puente junto a la estación de trenes

He escuchado que el puente de Calatrava está dando problemas. Yo he pasado esta tarde por ahí y la gente estaba pasando con normalidad, aunque es cierto que algo le están haciendo porque estaban de obras.

Todas las fotos son de ayer, hoy no he sacado la cámara de la mochila. Esta mañana he estado paseando por la playa que hay en el Lido y como soy tan listo me he quemado, mañana veré con qué intensidad… Ahí es donde está el festival de cine y al pasar por el casino he visto que estaba todo lleno de gente con acreditaciones y cámaras de fotos enormes, así que supongo que debía estar ahí lo de la presentación de las pelis.

Al fnal no hago noche en Verona porque me dijeron que un día entero allí era demasiado, así que salgo por la mañana hacia allá y llegaré sobre las doce y media, y a las seis de la tarde cojo otro tren que me lleva a Florencia, a ver qué tal todo…

Anuncios

Tenía pensado subir un post con muchas fotos y una “breve” descripción del día de hoy, pero creo que lo voy a dejar para mañana porque estoy agotado. Os dejo un par de fotos de lo que estaba viendo entre las siete y media y las ocho de la tarde con una cervecita en la mano…

Vistas desde cerca del albergue

Vistas desde cerca del albergue

Y un poco más tarde

Y un poco más tarde

Prometo que las fotos han salido así, no hay nada de photoshop de por medio (suerte que he tenido)

Y de regalo, una canción que he escuchado en una tienda por la que he pasado y que me ha costado encontrar, aunque he tenido la enorme suerte de encontrar una versión completamente vocal que ha conseguido que se me ericen hasta los pelos de la nariz. Al principio parece que no hay sonido, pero esperad un poco.


Creo que hoy ha sido el día más cansado desde que empecé con el viaje. La cosa empezó anoche sobre las 4:15, hora en la que alguno de los compañeros de habitación se levantó para irse. Sobre las 6:15 me di cuenta de que ya no me iba a volver a dormir y que además hubiese sido para nada porque tenía puesto el despertador sobre las y media, así que me levanté, me duché, terminé de hacer la mochila y a las siete y media más o menos ya estaba en la estación esperando al tren que me llevaría a Brig para que desde ahí hiciera el transbordo al que me traería a Venecia definitivamente.

El viaje no ha estado mal y ha habido partes del paisaje que me han encontrado, sobre todo la que junta a Suiza e Italia, aunque una vez dentro de Italia ha llegado un momento en el que era todo igual. Lo malo es que no me he conseguido dormir, que era la idea inicial para poder echar el día como una persona más o menos normal.

La llegada a Venecia me ha recordado que dicen que los españoles y los italianos nos parecemos mucho. La estación es muy pequeña para la cantidad de gente que había, y cuando estaba haciendo cola para coger un mapa se me han acercado por lo menos tres o cuatro personas ofreciéndome información de sus hoteles y contándome que son lo mejor que puedo encontrar en toda la ciudad. Por otra parte, estéticamente me ha recordado a la antigua estación de Córdoba, ya no por la forma sino por la sensación de antigua y cutre-amarillenta que desprende cada una de sus paredes. En fin, que después de haber visto algunas otras estaciones del resto de Europa esto de hoy ha sido como una regresión en el tiempo.

En teoría al salir de la estación tenía que coger el vaporetto 2 que en una media hora me dejaba en la puerta del hostal. La parada del vaporetto estaba ahí, pero hoy, precisamente hoy, era el único día del año en el que había una regata llamada “regata storica” que ha tenido ocupados los canales hasta las ocho de la tarde.

Total, que estaba en Venecia, muerto de sueño, cargado con la mochila y sin forma de llegar al albergue… He estado dando vueltas por la zona de la estación que por lo que he visto debe ser muy turístico, porque creo que es la vez que más turistas juntos he visto. Era una marea de personas como nunca había visto, ya no sé si por la regata o porque Venecia normalmente es así. Cuando he hartado de tanta gente me he perdido por algunos callejones secundarios y es curioso ver como por ahí no había absolutamente nadie.

El resto de Venecia no sé cómo será, pero para lo que he visto por esa zona sólo se me ocurre una palabra: desconchado. Lo de los puentes y canales es precioso, las cosas como son, pero casi cualquier muro o edificio en el que me he fijado tenía unos desconchones enormes, y no sólo de los que quedan bonitos en las fotos. He pasado por una calle que parecía más una zona catastrófica que una calle de una ciudad. A ver mañana con qué me encuentro, ya subiré fotos.

El paseo en el vaporetto (un barco-bus, vaya) ha sido de lo mejor de la tarde. Bueno, de la noche, porrque al final he llegado sobre las 21:30. Ha tardado una media hora en llegar hasta el albergue y en contra de lo que pensaba no me he mareado, que no sé por qué pensaba que sí me iba a marear.

El día de hoy me ha servido para descansar moderadamente las piernas pero ya noto que están resentidas, así que he pensado que ya que me habéis recomendado Verona por un par de sitios, entre Venecia y Florencia haré un alto en Verona para tomármelo con calma, e incluso me regalo una noche de hotel normal con habitación y ducha para mí…

Ahora me voy a dormir, que estoy reventado. El albergue está bastante bien, muy grande y bastante limpio, aunque a las literas ya se les notan las primaveras. A ver si cojo fuerzas que mañana me espera un día de recorrerme todo esto…


No es ni taberna ni caverna, sino… Lucerna. Esta mañana me he despertado temprano, que es lo que pasa cuando compartes habitación con otras 19 personas y llegan las 7:30 de la mañana. Es la habitación con la que más gente he estado durmiendo hasta ahora, ahora que caigo.

Bueno, el caso es que mientras desayunaba he estado pensando a dónde iba hoy, y mirando el mapa he visto que Berna ya lo tenía prácticamente acabado, así que me he conectado a internet a ver qué había más o menos cerca y que mereciera la pena y me ha salido Lucerna.

He llegado sobre las doce y media, y la primera tarea ha sido coger un mapa en la oficina de turismo que suele haber en las estaciones. Después he tenido que encontrar un sitio donde comprarle pilas a la cámara, que ayer ya empezó a quejarse y no tenía ganas de quedarme sin fotos.

Esto es lo que se ve al salir de la estación

Esto es lo que se ve al salir de la estación

Según el mapa no es una ciudad muy grande, y por lo que he visto con dedicarle el día que le he echado va que sobra, pero ha merecido la pena.

Lo principal de Lucerna es que está rodeando a un lago enorme, y que la ciudad es bastante pija. En el rato que me he fijado me he cruzado con tres ferraris y otros muchos coches de lujo de los que ni siquiera sé la marca… Por lo visto tiene un casino bastante conocido y además ahora hay un festival allí, que por lo que he visto en los carteles también tiene pinta de pijo (no sé si es de música clásica o algo así, sólo sé que en uno de los carteles salía un señor muy serio tocando el piano y en otro una botella de champán que seguro que cuesta más de lo que gano yo en dos meses).

Foto del lago del que no he llegado a saber nunca el nombre...

Foto del lago del que nunca he llegado a saber el nombre...

Otra foto del lago

Otra foto del lago

Lo primero que he hecho ha sido seguir un paseo que hay bordeando el lago. Dura aproximadamente tres cuartos de hora la ida (la vuelta dura aproximadamente lo mismo) y está bastante bien. He comido algo al borde del lago y han aparecido bastantes patos y cisnes a ver si les caía algo, supongo que deben estar acostumbrados a que la gente les de comida.

Por aquí es donde me han acosado los patos y cisnes, que es donde me he parado a comer algo

Por aquí es donde me han acosado los patos y cisnes, que es donde me he parado a comer algo. Son tímidos y se han escondido para la foto.

A la vuelta del paseo he seguido una ruta a pie que recomendaban en el mapa que he cogido, y empezaba subiendo a una muralla en la que una de las torres tiene un reloj bastante antiguo que aún funciona, y puedes ver el mecanismo completo subiendo hasta el final de la torre.

El reloj de la torre

El reloj de la torre

Eso está en la parte más alta de la ciudad, y la siguiente parte del paseo consistía en ir bajando poco a poco pasando por las calles y plazas más importantes, que básicamente se han convertido en un gran centro comercial porque había tiendas de todo tipo por todos sitios. He visto unos tres puentes o cuatro para cruzar el lago, alguno de ellos cubierto y al lado de una torre en mitad del agua…

Puente cubierto y la torre en el agua

Puente cubierto y la torre en el agua

Lo mismo desde otra perspectiva

Lo mismo desde otra perspectiva

De todas formas hay sitios bonitos, yo personalmente venía sin ninguna pretensión y se me ha pasado el día bastante rápido, asó que algo bueno debe tener. También merece la pena el viaje en tren, que es cerca de hora y media pasando por prados verdes con sus vacas y sus casas típicas. He intentado hacerles fotos desde el tren, pero no ha salido ninguna medio decente 😦

Esta noche toca recogerse pronto, que mañana por la mañana me tengo que levantar sobre las 6:30 para ir a Venecia…


De momento hay una cosa que se está cumpliendo en todas las ciudades a las que voy, y es que me ha llovido en todas. No había sido un problema hasta hoy, que aparte de agua también había viento y el paraguas no está ya para esos trotes. De todas formas lo de hoy ha sido raro, porque lo mismo hacía sol que en diez minutos estában cayendo rayos y truenos.

En fin, tal y como ha empezado el día iba a tener muchísima suerte, porque he pisado una mierda y en teoría es lo que tocaba, pero al final no ha sido así o por lo menos no ha pasado nada fuera de lo normal. Bueno, sí… llevo todo el día canturreando la canción de Heidi, esa de “abuelito dime tú”, pero me he centrado especialmente en el estribillo, cuando está con la parte en la que grita “abuelitooooooooooo”. En algún momento debo haber sacado la melodía de la cabeza para llevarla al mundo real porque en un momento determinado he visto una pareja mirándome muy raro…

Berna no es una ciudad muy grande, pero sí he visto algunas cosas que me han llamado la atención. La primera es que las bolsas de basura las debe proporcionar el ayuntamiento, porque cuando he salido esta mañana sobre las 10:00 me he fijado en que absolutamente todas las bolsas eran iguales, y que lo único que cambiaba era el tamaño (17, 35, 60 y 110 litros). Además todas tenían el mismo dibujo y el escudo de la ciudad, que no es que todos compren en el mismo supermercado.

También me ha chocado ver que los autobuses van conectados a la red eléctrica, eso no lo había visto nunca. Los tranvías sí, pero los autobuses…

Por otra parte aquí debe llover muchísimo durante todo el año, porque en muchas calles hay dos tipos aceras, una cubierta y otra descubierta, y la parte de arriba de muchas casas tienen unos salientes mucho más grandes de lo normal, supongo que para evitar que la gente se moje más de lo necesario. Y otra cosa que no es muy común ver es que muchas tiendas están en los sótanos de los edificios, y no es extraño ver a pie de calle unas escaleras hacía abajo que acaban en tiendas de todo tipo.

Supongo que es lo que tiene no haber viajado mucho hasta ahora, que estas tonterías me llaman la atención…

Por lo visto el casco antiguo está declarado patrimonio de la humanidad por la UNESCO. Es bonito pero no muy grande, la verdad. He estado dando vueltas sin mirar el mapa y más de una vez he vuelto al mismo sitio en el que ya había estado. Los puentes que cruzan el río son impresionantes, especialmente porque la ciudad está construida en dos alturas y desde algunos de ellos se tiene una perspectiva muy amplia de casi toda la ciudad.

Aquí os dejo algunas fotos, alguna es de ayer pero la mayoría son de hoy. No sé por qué pero hoy no tenía el día inspirado y hay pocas que me hayan gustado de las que he hecho, pero bueno…

Esto es lo que se ve al subir la cuesta asesina del albergue

Esto es lo que se ve al subir la cuesta asesina del albergue

Entrada a una de las tiendas en los sótanos

Entrada a una de las tiendas en los sótanos

Una de las calles del centro

Una de las calles del centro

Casas a la orilla del río

Casas a la orilla del río

Aquí he echado un café esta mañana

Aquí he echado un café esta mañana

Uno de los miradores

Uno de los miradores

Vista desde uno de los puentes

Vista desde uno de los puentes

Una plaza

Una plaza

Berna desde arriba

Berna desde arriba


Después de dejar las cosas en el albergue he vuelto a la estación, que está a unos diez minutos andando. La distancia no es el problema, sino una cuesta asesina que hay en el camino. Bajarla con la mochila ha sido fácil, a ver qué tal el domingo…

Ya tengo la reserva para el siguiente viaje, Venecia. Salgo a las 8:07 de la mañana y llegaré a las 14:40, así que a pesar del “madrugón” dormiré algo en el tren.

Después de solucionar el tema del viaje me he ido a dar una vuelta y no sé si será por lo poco que me ha gustado Frankfurt, pero Berna me está encantando. Mañana haré unas cuantas fotos porque hoy me he quedado con las ganas.

Y hablando de fotos, ya me han mandado las que me hicieron en Koblenz. No es que me apetezca especialmente subir una foto para que la gente se ría de (o con) mi careto, pero como lo prometido es deuda, ahí va:

Yo

Yo en la estación de Koblenz

Vale, no es una sonrisa deslumbrante… pero por lo menos no es la cara de cartón de siempre, ¿no?


Llegada a Berna

03Sep09

¡Ya estoy aquí! He salido esta mañana sobre las diez y cuatro horas y media después he llegado a Berna, que me ha recibido con una tormenta de verano bastante refrescante, sobre todo porque en el rato que he tardado en sacar el paraguas camino del albergue me he puesto como una sopa…

El albergue está bastante bien, inmenso y con mucha luz, con ventanas que dan a árboles y verde mires a donde mires. En cuanto he llegado he puesto una lavadora porque ya estaba otra vez bajo mínimos, y en cuanto acabe me iré por ahí a ver la ciudad, que por el mapa que me han dado en información no parece demasiado grande, así que si veo que me sobra tiempo no haré como en Frankfurt y me iré a investigar los alrededores, que para eso tengo el interrail.

Respecto a las fotos de Frankfurt, ya subiré alguna, aunque no he hecho muchas porque no encontré a qué hacérselas. Incluso veía manadas de chinos cámara en mano y con cara de angustia, como preguntándose “y a qué se le puede hacer una foto aquí”.

De momento esto me ha gustado bastante más, y durante el trayecto en tren me he cruzado con varios pueblos típicos de Heidi con las cabras y las casas típicas, y con más pastos llenos de vacas de lo que hubiera podido imaginar. Sólo queda que se arregle un poco el día, se acabe la lavadora y me vaya a patear por ahí, que hoy tengo ganas de ver cosas nuevas. No sé si habrá sido Frankfurt o yo, pero llevo un par de días un poco apagado, a ver si aquí con tanto verde se me pasa 🙂

Hace mucho que no pongo un post de los espesos, pero es que realmente ahora mismo no tengo mucho que decir… Supongo que estoy asentando ideas, como se suele decir, así que no creáis que os habéis escapado porque ya llegará algún otro de regalo.

¡Hasta luego!